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La otra ciudad 03 - versión impresa

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Cita:
“Los hombres y pueblos en decadencia
viven acordándose de dónde vienen;
los hombres geniales y pueblos fuertes
sólo necesitan saber a dónde van.”

José Ingenieros


Dirección:
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Jefe de Redacción:
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Producción General:
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Fotografía:
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Diseño y composición:
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Colaboran en esta edición
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Jorge Portillo
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Luis Bolmaro
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Mail:
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Teléfonos:
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Trabajar en redes



El municipio construye vínculos con escuelas y otras organizaciones para buscar soluciones más efectivas a problemáticas complejas como la seguridad de los niños. Las ciudades generan redes para hablar de sus problemas en la provincia de Santa Fe, compartir experiencias y aprender. Distintas organizaciones forman lazos, se reúne, aúnan esfuerzos y encuentran en esa sociedad la capacidad para resolver de mejor manera dificultades que se plantean en diferentes niveles.

Esto es un hecho: formamos parte de un mundo interconectado donde todos influimos y somos influidos por todos, en mayor o menor medida. La capacidad que tengamos de hacer consciente ese entramado y de fomentar los vínculos más positivos, nos permitirá crear y crecer más y de mejor manera.

Hace pocos días atrás, en el primer congreso de ciudades de la provincia de Santa Fe –del que participaron representantes de localidades de todo el territorio en conferencias, paneles y talleres para compartir experiencias y aprender en conjunto–, Euken Sesé Sarasti, director de fomento de San Sebastián (España) y especialista en desarrollo económico sostenible, explicaba cómo era finalmente inefectivo pensar de manera individualista cualquier desarrollo que trascienda lo inmediato.

“Del mismo modo en que es imposible pensar en un florecimiento económico sostenible en Europa que no contemple la realidad de los países vecinos, como en el caso de España con África subsahariana, tampoco las ciudades de una provincia pueden avanzar coherentemente sin tener en cuenta a sus localidades aledañas”, explicaba el orador español para retomar insistentemente a la idea de que sólo se crece eficientemente en relación con los demás, en un conjunto, en red.

En este sentido, es la comunicación la manera de establecer esos vínculos que luego formarán las redes a través de las cuales el crecimiento se desarrolle. Y ésa es una de las obligaciones del estado y uno de los derechos que los ciudadanos debemos aprender a exigir. Debemos comunicar desde el estado y proveer de las herramientas para que las personas se encuentren, y debemos los ciudadanos buscar la manera de comunicarnos, de enterarnos, de participar, de hacer conocer nuestras opiniones.

La experiencia que cuenta Leonardo Seoane, secretario de obras públicas, en la nota central de esta edición de “la ciudad” se alinea en este sentido con la importancia de salir de la “charla de sobremesa” para intentar mejorar las cosas desde dentro, sumergiéndose en la realidad. Lo mismo pasa con el trabajo de la subsecretaría de la mujer, minoridad y discapacidad, que convoca a los hogares de la ciudad a que reciban a los niñas, niños y adolescentes cuyos derechos han sido vulnerados. Así también el trabajo en salud, en la responsabilidad social que asume el municipio, empresas y ciudadanos; en el reconocimiento de la historia, del arte, las diferencias y similitudes.

Por otro lado, nunca existieron tantas posibilidades de vinculación como ahora, cuando tecnología de bajo costo nos permite entrar en contacto rápida y eficientemente con los demás, conocernos y reconocernos dentro y fuera de nuestra comunidad.

En los años noventa, cuando Internet era incipiente, un lujo con acceso para unos pocos, varias voces se alzaron planteando el riesgo de aislamiento social que podría provocar el uso de esta “red de redes”, ya que –se aseguraba– las personas perderían el poder de conectar con sus vecinos reales a partir del avance de las conexiones virtuales.

Hoy en día esta visión ha dejado lugar a una realidad mucho más compleja e integrada. Las redes sociales en Internet proliferan como una forma de conexión con un mundo más amplio y globalizado, mientras habilitan a su vez la reunión más local y cercana.

No tiene sentido renegar de ese entorno que avanza más allá de nuestra comprensión cotidiana. Es más válido acercarse y apropiarse del mismo, para aprovecharlo, porque es parte del mundo en que habitamos, forma parte de nuestra naturaleza ampliada.

Somos parte de esta red, de este entramado social y este presente. Asumir nuestro rol como ciudadanos, como estado, como vecinos. Entender que somos parte y que cada acción que realizamos involucra a otros nos permitirá hacer un uso eficiente de los recursos que esta red nos habilita.

Mejor preparados para el trabajo



Con más de 400 personas instruidas en más de 30 cursos distintos, el área de Empleos de la municipalidad de San Lorenzo promueve la inclusión o reintegración de las personas al mercado laboral. A la formación se suman los convenios con entes privados para la contratación directa de mano de obra y la tramitación de planes de asistencia en caso de desempleo.

En poco menos de tres años de gestión la oficina de promoción y empleo a cargo de Luis Finoli llevó a cabo, y continúa desarrollando, más de 30 capacitaciones diferentes, con varios centenares de personas que ya se han beneficiado con entrenamientos que incluyen teoría y práctica laboral para desarrollar habilidades y mejorar sus condiciones para el empleo.

Ésta es una de las principales funciones que cumple el área que se articula con distintos actores sociales, instituciones, empresas y organismos del estado provincial y nacional para brindar soluciones cada vez más eficientes a la problemática del empleo en la ciudad.

Entre las capacitaciones que se han encarado hasta el momento se destacan cursos de costura, cocina y computación, colocación de cerámicos, albañilería, pintura de obra y plomería, mantenimiento de espacios verdes, de auxiliar administrativa con programa Tango incluido, decoración de vidrieras y moldería, entre otros.

Es función de la oficina de empleo “realizar diferentes capacitaciones para mejorar y promover la inclusión de los sectores con baja integración en el mundo del trabajo”, explica Finoli, quien junto a un equipo de jóvenes profesionales y estudiantes lleva adelante esta dependencia crítica de la gestión de gobierno.

Asimismo, el titular de la cartera de empleo agrega que, las actividades de formación, “no sólo se aplican a empleados nuevos sino también a los trabajadores con experiencia, con el objetivo de colaborar con la mejora su rendimiento y desempeño en las asignaciones laborales actuales”.

El impacto de la capacitación es amplio ya que, como aseguran los expertos, dichos entrenamientos les dan a los participantes una gran gama de conocimientos, una mayor sensación de competencia y un repertorio más grande de habilidades, claves para un mayor desarrollo personal y, por ende, laboral también.

Para la elaboración de estas actividades la oficina de empleo cuenta con la participación y la firma de convenios con distintas instituciones como vecinales, clubs y sindicatos, con los que se accede a su vez a financiamiento a nivel provincial y/o nacional. De igual forma, desde el municipio se encuentra instrumentado el trabajo de tal manera que se brindan seguros de responsabilidad civil, insumos y materiales didácticos para los participantes de todas las actividades de capacitación.

Por otro lado, la metodología utilizada en las instrucciones que programa esta oficina, facilitan el aprendizaje de los trabajadores y les permiten aprender a su propio ritmo, proporcionándoles una retroalimentación inmediata y reduciendo de esta manera el riesgo de posibles errores. Aquí Finoli subraya el doble beneficio que implica la formación ya que cuando los trabajadores están mejor informados acerca de los deberes y responsabilidades de su trabajo –cuando tienen los conocimientos y habilidades laborales necesarios para desempeñarse– son menos propensos a cometer errores costosos para la empresa, por un lado, y protegen su salud y su fuente laboral, por el otro.

Todas las capacitaciones apuntan a brindar ventajas a nivel laboral cuando no es posible colocar a la persona directamente en un puesto. “Muchas veces no se trata de dar a la persona empleo sino de capacitarlo para que pueda conseguir uno y, en este sentido, se cumple el refrán que reza que si te doy un pescado te alimento por un día, pero si te enseño a pescar te ayudo para toda la vida”, concluye el funcionario de la administración Raimundo.


Un testimonio

El relato de una persona puede ilustrar cómo la capacitación, más allá del entrenamiento específico necesario para desempeñar una tarea, puede habilitar mejores posibilidades de acceso al mundo del trabajo.

En 2007 Gerardo se quedó sin trabajo en la empresa en la que se desempeñaba, luego de que sufriera un accidente que lo dejó temporalmente inhabilitado para hacer sus tareas. Con el seguro vencido al momento del siniestro, perdió su puesto laboral y no recibió ninguna compensación económica. Tuvo que recuperarse solo y sufrió dificultades para conseguir un nuevo puesto laboral ya que no contaba con una preparación adecuada.

Pasaron meses de desesperación y desesperanza en la búsqueda infructuosa de empleo, después de una larga recuperación física. Sus conocimientos resultaban insuficientes o desactualizados para que las empresas lo consideraran habilitado como para ser incorporado.

Conoció los programas que impulsa la oficina de promoción y empleo a través de su mujer, que ya había asistido a los cursos de revestimiento cerámico con la ilusión de utilizar los conocimientos adquiridos cuando tuviera la oportunidad de acceder a su casa propia.

Con alguna desconfianza decidió acercarse y después de participar en las clases de instalaciones sanitarias domiciliarias, albañilería y revestimientos, comenzó a realizar trabajos por su cuenta y se reinsertó en el mercado laboral.

“Yo creía que no iba a poder volver a trabajar, después del accidente y de intentar conseguir trabajo por meses sin resultados. Si bien, la capacitación sola no resuelve el tema, me ayudó mucho a darme cuenta que yo podía hacer muchas cosas y me puso en contacto con gente que me ayudó”, comenta Gerardo.

Luego de trabajar un buen período como cuentapropista, consiguió un empleo efectivo y volvió a insertarse en el mercado laboral. Más allá de la realidad de estabilidad que hoy vive, no deja pasar ninguna oportunidad para seguir capacitándose y continúa en contacto con la oficina de empleo.

Este es uno de los tantos casos que existen y demuestran el poder de transformación que tienen las acciones pequeñas y sostenidas en la comunidad.

San Lorenzo responsable



Con la firma de convenios pioneros en la provincia y el inicio de un relevamiento exhaustivo en toda la ciudad, San Lorenzo encabeza la lista de ciudades que promueven la responsabilidad social, hacia el reciclado y la disposición adecuada de diversos residuos.


Los acuerdos firmados por el municipio con la Universidad Nacional de Rosario y empresas de la ciudad promueven el reciclado de aceite mineral usado con la empresa Bravo Energy, artefactos eléctricos y electrónicos con Ecotech, y la producción de biodiesel a partir de aceite vegetal usado.

Asimismo, en la segunda mitad del año se realizará un relevamiento de más de 1500 casos –más del 10% de los hogares de la ciudad– para conocer la visión de los vecinos sobre sus propias acciones y la influencia en el medio ambiente, así como la intervención de otros agentes como empresas e instituciones. De este trabajo participarán también la UNR junto a organizaciones intermedias y vecinales.

Como resultados de estas iniciativas se comprueba que San Lorenzo es la primera ciudad de la provincia de Santa Fe y la segunda del país en promover una “ciudad responsable” basándose en los principios del Pacto Global de Naciones Unidas.

Las problemáticas abordadas son de gran impacto y por esta razón, el intendente Raimundo subrayó que “es muy importante dar un mayor aporte técnico y científico a un tema como el de la basura”, ya que “toda actividad humana tiene impacto y todos somos productores de residuos”, una tendencia histórica que tiene que ver con el modo de producción y consumo de la sociedad actual.

Del mismo modo, el máximo mandatario local explicó que una “tecnología compleja genera residuos complejos, que es parte del problema que surge del ritmo acelerado de desarrollo tecnológico”, y rescató la labor de las empresas abocadas al reciclado y destacó especialmente a Ecotech, “una empresa de emprendedores sanlorencinos” que busca una brindar una solución inteligente a la problemática de los residuos electrónicos.

Específicamente sobre este tipo de reciclado, la Fundación de Investigaciones Energéticas y Medioambientales (FIEM) que acompaña los proyectos junto a la UNR presentó estudios mediante los cuales se estima que en Argentina se generan 10 kg. de basura electrónica por familia al año, unas 100.000 toneladas en total, que de degradarse liberarán elementos contaminantes y hasta cancerígenos.

En la oportunidad de la firma del convenio para reciclado de artefactos eléctricos y electrónicos, Carlos Lorenzo, director de relaciones interinstitucionales de la UNR, felicitó a la gestión de Raimundo por la iniciativa y compromiso con este proyecto, expresó su deseo de ver replicada la experiencia en muchas ciudades de toda la provincia.

El trabajo de CicloBisRAEE, nombre del convenio en referencia al reciclado de artefactos eléctricos y electrónicos, prevé la realización de dos campañas anuales de recolección domiciliaria de desechos que cuadren en estas características en toda la ciudad, así como la difusión de buenas prácticas a partir de campañas de comunicación y la promoción en ámbitos públicos y privados.

Por su parte, el programa CicloBisOil, de reciclado de aceites minerales se centra en el trabajo sobre el aceite industrial que ya no puede cumplir su función en motores de combustión, sistemas de transmisión, turbinas, sistemas hidráulicos, que antiguamente tenía sólo dos destinos posibles, ser reutilizado como combustible o vertido a tierras y aguas; ambas acciones con un alto impacto en el medio ambiente.

El reciclado de estos aceites brinda una solución medioambiental al reconvertir toneladas de residuos peligrosos en insumos listos para su reutilización y produce un ahorro de energía y de recursos no renovables.

“es muy importante dar un mayor aporte técnico y científico a un tema como el de la basura”

El arquitecto que está construyendo San Lorenzo


Leonardo Seoane cumplirá en septiembre 36 años y es el secretario de Obras y Servicios Públicos de la ciudad de San Lorenzo. Con un perfil técnico y una exposición moderada, que algunos han llegado a criticar, prefiere dedicar la mayor parte de su energía al trabajo por los vecinos y a responsabilizarse por llevar adelante el plan que está cambiando a la ciudad.


Nació en la ciudad de Buenos Aires e iba a ser ahijado del padre Carlos Mujica, a quien su madre conocía por trabajar en la ya famosa Villa 31 (en la zona de Retiro de Capital Federal), pero la triple A frustró estos planes. Es arquitecto pero confiesa que habría estudiado ingeniería civil, si no hubiera influido que sus compañeros –con los que se recibió primero de maestro mayor de obra– ya se habían decidido por arquitectura.

A los 18 años leyó la biografía del Che Guevara que había escrito Hugo Gambini y decidió que no podía quedar al margen de la realidad de su comunidad. Participó de grupos de alfabetización en la villa El Ombú de Fray Luis Beltrán, ayudando de cualquier manera posible con las necesidades del barrio y también en la vecinal.

Se considera de barrio Bouchard por esas marcas de la infancia y por propia adopción, fue presidente de su vecinal en 2007 y enfrentó al gobierno de turno para mitigar el impacto que la construcción del intercambiador de las rutas AO12 y R11 tendría en el barrio. “Hicimos que la gente se acercara a la vecinal y que ésta fuera un ámbito de discusión de los problemas del barrio”, recuerda.

El entonces concejal Leonardo Raimundo vio en él un técnico con capacidad de liderazgo político y lo convocó para su gabinete una vez electo intendente. Decidió aceptar y “ocupar el lugar para intentar cambiar desde ahí las cosas” porque entiende que “si uno no se compromete tampoco puede quejarse de que las cosas no se hagan”.

En este sentido, expresa su visión con claridad: “A veces el cambio es mínimo y de a poco, pero siempre es mejor que quedarse en casa ya que desde ahí no se soluciona nada. Nunca vi una transformación que se genere desde la sobremesa de una casa o en una charla de café.”

Por otro lado, admite el costo que implicó su participación en política y, a partir de ese momento, ver cambiar su imagen para con muchos vecinos: “en un momento sos el chico bueno del barrio para que después comiencen las sospechas inmediatamente”, remata. Sin embargo, muchos ya lo conocen y respetan por su trabajo en el municipio, y se muestran agradecidos por su labor que, sin grandes ruidos, está cambiando la fisonomía de San Lorenzo hacia una ciudad moderna, con infraestructura y servicios eficientes.

Desde que está en la función pública trabaja entre diez y doce horas diarias en la municipalidad como secretario de Obras y Servicios Públicos de San Lorenzo y lidera el plan de obras más ambicioso que esta ciudad haya visto jamás, y aún después de ese horario continúa pensando y buscando soluciones a los problemas de la ciudad y sus habitantes. “Muchas veces me siento un médico que tiene un paciente con un problema sin resolver –explica–, imagino que un doctor se queda pensando qué hacer para salvarle la vida a su paciente, más allá del horario de consulta. A mí me pasa algo similar: cuando alguien me cuenta que se está inundando, por ejemplo, yo siento que es mi obligación darle una respuesta dentro de mis posibilidades.”

Junto al equipo de profesionales que formó en el área planifica y trabaja para la ciudad en que se convertirá San Lorenzo dentro de veinte años, como un espacio que debe ser sustentable, conjugando los factores que permitan el equilibrio entre desarrollo urbano y actividad industrial. En muchos aspectos la labor se basa en marcar ejes e iniciar procesos que puedan ser continuados por cualquier gobierno que venga.

“Buscamos solucionar problemas en el presente, pero teniendo en cuenta el futuro. Si hacemos un arreglo hoy que se va a romper en unos meses, no sirve para nada. Muchas veces tenemos que soportar el reclamo de los vecinos por un tiempo mayor para hacer una reparación óptima de las cosas”, revela el joven arquitecto que encabeza el área de mayores dimensiones del gobierno local, por presupuesto, personal y exposición pública.
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