Historias de la ciudad - Colegio "San Carlos"


Fray Manuel del Carmen Peña, llegado al Convento “San Carlos” en 1808, fue primer maestro de San Lorenzo ya que por iniciativa de los frailes franciscanos se abrió con él una escuela para los niños de la zona. El acta fundacional de esta institución data del 19 de diciembre de 1810, con lo cual se constituye en la primera escuela de la patria nueva, funcionando en una pieza del Convento que luego debió ser ampliada.

En ese entonces, en los alrededores habitaban unas cien personas, cuyas actividades principales se relacionaban con los quehaceres del mismo convento, el cultivo de la tierra, el ganado y la pesca, según estiman los historiadores locales.

Hacia 1834 o 1835, la escuela fue trasladada al lado Sur del Templo. En 1870 el ámbito originario se amplió y allí retornó la escuela. Entre 1883 y 1888 se realizaron más ampliaciones.

En 1899, por iniciativa del entonces director, Fray Nicolás Melcaf, se pensó en construir un edificio más adecuado, cuya piedra fundamental se colocó el 19 de diciembre de 1910, al cumplirse los primeros cien años de su fundación. El edificio, de estilo “italianizante” con matices “neo-clásicos”, abrió sus puertas en 1914 y, en 1949, se inauguró allí el primer colegio secundario de la ciudad.

En 2010 el colegio San Carlos está transitando, del mismo modo en que lo hace la Patria, su Bicentenario.

Suplemento la otra ciudad 02

En esta edición se relatan dos historias verdaderas y mágicas, pero muy distintas. Por un lado encontramos una semblanza de los skaters, que surcan el cemento y se deslizan en las bajadas, como navegantes que custodian calles, veredas y paseos, en ese límite fascinante entre arte, malabarismo y deporte. Por otro, vivimos la experiencia del Banquito Solidario que funciona en la Vecinal de Barrio Las Quintas, una iniciativa que brinda acceso al crédito a los que menos tienen y está transformando al barrio desde dentro.

Deslízate o muere


por Diego de la Fuente

Es la mañana de un frío día de otoño y el río al fondo se ve tan calmo. Desde acá arriba hay que sostener a la tabla que solamente quiere salir disparada, ganar velocidad y jugar a volar.

No le puse nombre a la patineta (como le dice mi viejo), es mía, ella lo sabe y yo lo sé. Soy su motor y ella mis alas, para qué ponerle a eso más palabras.

Ajusto el casco y me lanzo cuesta abajo. Hay una emoción embriagante, vuelvo a ser uno con ella, y a la vez ambos somos uno con la pista que se deja recorrer y la ciudad que se abre a nuestra mirada borrosa de aceleración.

Son unos segundos gloriosos, ni frío, ni cansancio, ni ninguna de las preocupaciones que vendrán después cuando nos despeguemos, cuando mis pies vuelvan a ponerse uno detrás de otro y me convierta en un caminante más. Mientras tanto, mientras me deslizo, fluyo, me dejo llevar y timoneo apenas en esta navegación, con una sensación de plenitud incomparable.

Se ve otra ciudad desde la tabla, hay otra perspectiva y las caras surgen distintas. Claro, así como están los pibes que nos miran con fascinación, están quienes desaprueban nuestros pies de ruedas y la manía de convertir cualquier espacio en pista.

Nosotros somos incurables, como es incurable la pasión. Podrá cambiar de forma, pero nunca la dejaremos.

Cargo ahora mi skate cuesta arriba mientras el sol cae y el frío comienza a hacerse sentir. Mañana tengo que ir a la escuela o al trabajo, o a cualquiera de esas cosas que no me provocan tanto placer, pero que a la vez ayudan. Bueno, una más, la última vez. Me tiro una más y basta por hoy.




Cultura Skate – La noticia

Con el auspicio de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de San Lorenzo, jóvenes skaters desarrollaron un "día de patinetas largas" en la bajada Sargento Cabral, de la obra de defensa de la barranca en el Paseo de la Libertad, el domingo 6 de junio pasado, con amplia participación de aficionados al skate de nuestra ciudad y localidades vecinas, así como también una gran afluencia de público.

Varias decenas de deportistas se lanzaron cuesta abajo, deslizándose sobre sus tablas, en el "longboard day" organizado por el joven Alejandro Nonis, con el auspicio de la municipalidad de nuestra ciudad, en una tarde a pleno sol en el complejo de defensa de la barranca sobre el río Paraná en el inicio de Boulevard Urquiza.

Ya la tarde anterior, el grupo de organizadores había preparado esta bajada Sargento Cabral, realizando una limpieza profunda de la zona y acondicionándola para los patinadores. En este mismo sentido, hay que destacar el ambiente de camaradería y "buena onda" que se vivió durante toda la jornada cuyo desarrollo fue supervisado por inspectores de tránsito y funcionarios del área de Cultura.

Esta bajada pronunciada que desemboca en la sección inferior del Paseo de la Libertad se transformó en una excelente pista para el desarrollo de "longboarding", una disciplina dentro del skate que utiliza tablas más largas que lo habitual especialmente diseñadas para desplazarse más rápidamente en pistas descendentes.

Durante el encuentro, que tuvo un carácter puramente recreativo y de exhibición, también se sortearon regalos entre los participantes y el público.

Entusiasmados con el desarrollo del evento, organizadores, participantes y auspiciantes deslizaron la intención de organizar un torneo nacional en una próxima fecha del presente año.

Banca a los que más lo necesitan


El Banquito de la Buena Fe que funciona en la Vecinal de Barrio Las Quintas da crédito a cuarenta microemprendedores que desarrollan proyectos principalmente gastronómicos, de artesanías y peluquería dentro del mismo barrio. Lleva un año de funcionamiento y no tiene ningún moroso.

Basado en el esquema de microcrédito que diseñó Muhammad Yunus, un economista nacido en Bangladesh que recibió el Premio Nobel de la Paz por su trabajo en pos de erradicar la pobreza, este Banquito Solidario nuclea a cuarenta microemprendedores en grupos de cinco personas, que se capacitan primero durante dos meses y recién después acceden a un monto inicial de $750 por cada uno, que debe ser devuelto en forma semanal en períodos acordados de seis, ocho o doce meses. En una segunda instancia los montos pueden ser ampliados, pero primero debe pagarse el primero.

Los cuarenta emprendimientos se organizan en equipos de cinco que son solidariamente responsables. Todos cumplen con sus compromisos, asisten a las reuniones semanales y realizan las devoluciones correspondientes. Una estadística de cumplimiento que se repite en este esquema en todo el mundo despierta la envidia de los ejecutivos de los bancos tradicionales, que sufren con tasas de morosidad y un cúmulo de incobrables.

“El Banquito solidario es una red”, subraya Mari Fleitas, presidenta de la Vecinal y por cuya iniciativa Barrio Las Quintas lleva adelante este proyecto que cuenta con la capacitación y acompañamiento del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Mari, que no se llama Mari sino Silvia, pero ni ella misma se reconoce con ese nombre, explica que a diferencia de los bancos tradicionales para los cuales el acceso al crédito es una acción individual y personal, en el caso del Banquito Popular u otras organizaciones similares “se trabaja en equipos donde todos son solidariamente responsables de los resultados y de la posibilidad de continuar accediendo al crédito”.

“Nosotros evaluamos muchas cosas”, indica Mari para empezar a enumerar, “cómo es la asistencia en la vida de centro, cómo es el compañerismo, cómo es la devolución, si vemos que le cuesta mucho o que avanza bien para poder apoyarlo con más dinero”.

En cuanto al impacto en la comunidad, Mari es clara: “Esto le hizo mucho bien al barrio y a la vecinal que ahora está más abierta a la comunidad.” Como en todo este tipo de proyectos, Mari también destaca la valentía del primer grupo que tuvo que jugarse, de esos quince primeros participantes que siguieron todos los pasos para ver cómo se obtenía el crédito y si era verdad. Cuando vieron que funcionaba “después, empezaron a llegar todos solos”, sonríe.

Del Banquito que funciona en Las Quintas no sólo participan personas del barrio, sino que también se acercan de 3 de Febrero, Capitán Bermúdez, José Hernández, Norte y Mitre. Además de las personas que se reúnen en los Banquitos que ya funcionan en el Centro Integrador Comunitario, en barrio Bouchard, Capitán Bermúdez y José Hernández.

Mari dirige hoy su propio emprendimiento de una rotisería, obtenido a partir de un microcrédito del Banquito Popular, es madre de siete hijos y hace 20 años que trabaja en lo social, primero desde Cáritas, en la Cooperadora y en la Vecinal.

Por su parte, el Banquito tiene cinco promotores que funcionan como los coordinadores del trabajo. Todo se lleva a cabo por un año, los contratos con estos coordinadores, el crédito y las devoluciones que van haciéndose semanalmente. Después de este período se cierra el proyecto que puede volver a abrirse por un período similar.

Es cada grupo de emprendedores, que reciben a su vez un crédito individual, el que evalúa la extensión del crédito a partir de la capacidad de devolución del mismo, que puede ser en seis, ocho o doce meses.

Estos grupos se forman con personas que no tienen que estar vinculadas familiarmente, con proyectos distintos, y se solidarizan entre sí por el pago, son garantes unos de otros. “Si uno no paga, el resto del grupo debe hacerse cargo por esta persona”, ejemplifica Mari.

El principal inconveniente se relaciona con la capacidad de trabajar en grupo “porque todos pensamos distinto en un punto”, indica la líder del proyecto solidario. Todos los problemas se charlan en grupo y después se ven en la vida de Centro, tratando de encontrarle la mejor solución posible. “El banquito es de todos; si un grupo tiene problemas, el problema es de todos”, concluye. Así es que las problemáticas siempre se resuelven en el ámbito del Centro.

Más allá del entusiasmo Mari confiesa que “ya con 40 microemprendedores nos sentimos sobrepasados, porque cada uno requiere su seguimiento y capacitación”.

Sin embargo, plantea la posibilidad de redoblar la apuesta: “Lo que vemos como posible crecimiento es que los emprendedores que están puedan ir a más; como la que vende ropa, que tenga su salón, la que corta el cabello también tenga su salón y que el barrio vaya tomando otra forma.”

Lo cierto es que estas mujeres que forman el Banquito en Barrio Las Quintas están transformando su realidad a partir del acceso al crédito por un lado, pero también por la construcción de lazos solidarios y el deseo de crecer en conjunto.

“El banquito es de todos; si un grupo tiene problemas, el problema es de todos”

“Esto le hizo mucho bien al barrio y a la vecinal...”

Hacer por los chicos


Hay que reconocer que quejarse es divertido. Es un juego que demuestra inteligencia, poder de observación y capacidad de análisis. También produce una especie de adicción que es fundamental abandonar a tiempo porque se basa en una sensación engañosa de satisfacción que nos deja en la inacción. Lamentablemente, desde la queja no avanzamos ni construimos, no logramos mucho.

Por supuesto que hay que diferenciar entre queja y reclamo, entre queja y pedido, entre queja y propuesta. Es claro que la oposición de ideas, la exploración de las diferencias y la búsqueda de consenso es la mejor manera de obtener resultados más positivos en conjunto. Lo que también es importante considerar es que hacer es más complicado que decir e implica jugarse a los matices de problemas que no siempre tienen una única solución; hacer incluye también aceptar los recursos escasos para enfrentar problemas múltiples y crecientes, la necesidad de priorizar y tomar decisiones difíciles, que pueden satisfacer a unos y hacer sentir a otros que están siendo perjudicados.

Éstas son las complicaciones inherentes a la tarea de liderar y hacen al trabajo de la gestión de una ciudad, una provincia o un país. Lo que no debemos olvidar los ciudadanos es el valor de las acciones concretas y cotidianas que cada uno de nosotros realiza e impactan en la convivencia del conjunto, más allá de los actos de Gobierno que inciden directamente sobre nuestra calidad de vida. Somos nosotros los que podemos hacer una ciudad, una provincia y un país mejores, exigiendo a nuestros representantes y actuando también en consecuencia, con ellos o a pesar de ellos, para avanzar. Porque eso es una sociedad: un conjunto de personas en búsqueda permanente, en construcción constante.

Como sociedad debemos enfrentar situaciones que tocan fibras íntimas de nuestra sensibilidad como son los aspectos relacionados con los niños. En las últimas semanas, San Lorenzo fue escenario de situaciones de violencia familiar y relaciones entre menores y hechos delictivos que requirieron tomar decisiones difíciles a través de la intervención de diferentes actores y entidades entre las que se destacó la labor del área local de Mujer, Minoridad y Discapacidad, una dependencia que justamente da prioridad siempre a los más chicos, protegiéndolos, rescatándolos y colaborando con que tengan el espacio adecuado para su desarrollo. Esta área, que fue creada en el inicio del actual gobierno, colabora con la Secretaría de Acción Social que brinda a su vez alimentos a más de mil niños y adolescentes por día.

Por otro lado, estos hechos específicos con menores nos llevan a reflexionar sobre los hijos, propios o ajenos, y podemos transferir la experiencia a pequeñas acciones cotidianas. Es la perspectiva de los niños la que brinda muchas veces claridad sobre el valor de ciertos actos concretos y no necesitamos más que cosas pequeñas para transformar nuestra realidad.

¿Cómo explicaría a mi hijo/a esto que sucede? o ¿qué me diría él/ella si me viera haciendo lo otro? De alguna manera, hacer este tipo de preguntas prácticas permite tomar decisiones con una mayor facilidad, del mismo modo en que ayuda pensar qué diríamos nosotros si viéramos a nuestros hijos haciendo tal o cual cosa.

La propuesta es tener presentes a los chicos en los diferentes momentos de nuestra vida en comunidad, dándonos cuenta de que somos su ejemplo y modelo a seguir. Si logramos influir positivamente en ellos, también lo haremos en nuestros vecinos y habremos conseguido hacer nuestro aporte. Pensemos en nuestros hijos cuando pagamos los impuestos, cumplimos las leyes, nos desplazamos en la calle y somos cuidadosos de los espacios públicos; pensemos en ellos cuando somos solidarios y nos ocupamos de los otros, cuando intercambiamos opiniones y escuchamos las de los demás. Pensemos en nuestros hijos cuando vemos a cualquier niño y actuaremos mejor a cada instante.

Pensemos: ¿Qué hicimos hoy por los chicos en la ciudad?

En defensa del consumidor


Más de 1600 reclamos fueron canalizados por esta dependencia municipal en dos años. La amplia mayoría de los casos se relacionó con problemas en el servicio de energía eléctrica, seguido por telefonía fija y móvil. Más del 70% de los inconvenientes surgidos en el área de comercio (no servicios públicos) han llegado a resoluciones positivas.

La oficina de Defensa del Consumidor de San Lorenzo presta principalmente un servicio de educación a los ciudadanos y provee de asesoría para la mejor contratación de servicios de todo tipo. A cargo del Abogado y Mediador Fernando Dagatti, esta dependencia local interactúa con los consumidores de la ciudad y la región, interviniendo con ellos ante los diferentes organismos de control que provee el Estado.

El Doctor Dagatti subraya que, ante el objetivo educativo e informativo del área, se recomienda a “la gente que se acerque a nosotros antes de suscribir cualquier contrato o servicio para poder asesorarlos y brindarles información para que sepan cómo desenvolverse”.

La Subsecretaría de Derechos Humanos y Defensa del Consumidor, interactúa con el organismo provincial y funciona tanto como mediador tanto entre usuarios y prestadores de servicio como entre las partes de diferentes contratos entre privados, más allá de la propia ingerencia, por iniciativa de su subsecretario y en concordancia con la visión del Departamento Ejecutivo en su conjunto.

Según las estadísticas que maneja la misma dependencia, más del 50% de los reclamos provienen de inconvenientes con la Empresa Provincial de la Energía, y específicamente con la realización de convenios de pago. Más allá de este hecho, Dagatti subraya la buena respuesta con la que se cuenta siempre desde la oficina local de la EPE en San Lorenzo. “Aunque hay cosas que no dependen de ellos y se relacionan con la fuerte desinversión que este organismo ha sufrido en el último tiempo, siempre hay buena predisposición”, indicó el Subsecretario.

En segundo lugar surgen los inconvenientes con telefonía fija y móvil en el mismo nivel, principalmente con problemas referidos a reparaciones con el primero y la suscripción a servicios de mensajes a celulares en el segundo. Sobre este último tema, Dagatti explica que desde su área se recomienda no utilizar este servicio ya que es muy dificultoso poder lograr darlo de baja.

Además de estas situaciones recurrentes, surgen otras que también reclaman la intervención del área como los premios incumplidos que los consumidores ganan por televisión o los inconvenientes que acarrea la contratación de “tiempos compartidos”, con grandes promesas que generan altas expensas a cargo de los usuarios.

Durante el primer año de gestión de esta oficina se atendieron 800 consultas y 860 en el segundo.

“Las oficinas de defensa del consumidor de cualquier municipio, como es el caso de San Lorenzo o de Rosario, tienen una función de educación, no somos órganos de contralor en materia de defensa del consumidor, podemos llegar hasta la mediación, que no es obligatorio”, explica el funcionario sanlorencino.

La tarea específica del área supone organizar todos los medios como para que los consumidores puedan acceder al organismo de contralor como la CNC en materia de comunicaciones, el ENRES para el agua o ENARGAS, así como también la Dirección de Comercio Interior, que abarca todos aquellos servicios o comercios que no tienen un órgano específico de contralor, dentro de la provincia de Santa Fe.

A diferencia del alto porcentaje de éxito que se obtiene con los conflictos en el área de Comercio, en el caso de los servicios públicos el porcentaje disminuye debido a que la injerencia está más limitada ya que los órganos de contralor son los únicos indicados para poder llevar adelante las observaciones, y existe cierto ruido en que muchas veces tanto la prestadora del servicio como el organismo pertenecen al Estado.

Por otro lado, entre las acciones proactivas que esta dependencia lleva adelante se encuentra la confección de un manual de Defensa del Consumidor, la organización de charlas con personalidades como Carlos Comi, expresidente de La Comuna –una asociación civil que defiende los derechos de los consumidores– y el Vicedecano de la Facultad de Derecho de la UNR, el Dr. Carlos A. Hernández.


La oficina de Defensa del Consumidor atiende al público de lunes a viernes, de 8 a 12 horas, dentro del Palacio Municipal, en la esquina de la cortada Biosca y Ricchieri, y telefónicamente al número 438 974.


*** *** ***

Nuestros derechos

[Texto] El desarrollo de la conciencia ciudadana y nuestro ejercicio como consumidores participativos y responsables, se sostiene en la información y formación permanente.

El Manual de Bolsillo de los Derechos del Consumidor, elaborado por la Subsecretaría de Derechos Humanos y Defensa del Consumidor, da recomendaciones fundamentales para tener en cuenta con los diferentes servicios y obligaciones a las que los ciudadanos nos vemos sujetos.

Se reproducen algunos fragmentos de este Manual, a modo de referencia útil.



Teléfonos

Si un teléfono fijo se descompone, la prestadora está obligada a repararlo dentro de los tres días hábiles siguientes al reclamo hecho al número 114. Si se exceden los 30 días sin solución, debe realizarse el reclamo ante la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC).



Agua

Se tarifa por metros cuadrados cubiertos o por medidor de consumo. Las familias o vecinos con menor consumo pueden solicitar la instalación del medidor y, si la empresa rechazara el pedido, deberá disminuir el abono a la mitad de la facturación bimestral.



EPE

Ante rotura de electrodomésticos por “saltos” en la tensión domiciliaria, se puede realizar la denuncia en la sede de la Empresa Provincial de la Energía San Lorenzo, en Av. San Martín 2747, llevando una nómina de los elementos destruidos, dos presupuestos de reparación de cada uno y el detalle del día y hora del salto de tensión.

La Tarifa Social de este servicio puede tramitarse en la misma sucursal de la EPE y corresponde a jubilados y pensionados que consuman menos de 240 KW por bimestre.



Alquileres

Los contratos de locación son obligatoriamente por dos años para aquellas locaciones con fines de vivienda. En el caso de industria o comercio los contratos son por tres años y en ningún caso pueden ser por menos tiempo. No está permitida la indexación de contratos ni los valores escalonados con anterioridad. Siempre es recomendable que el contrato de alquiler sea revisado por un abogado.



Multas y radares

El plazo para el descargo ante la recepción de actas por exceso de velocidad, cruce de semáforo en rojo u otra infracción, es de 5 días hábiles.

Si se vive lejos del lugar donde se registró la infracción, las multas pueden tramitarse en el tribunal de faltas más cercano a su domicilio. Esto aplica a todo supuesto infractor que viva a más de 60 kilómetros del lugar donde se cometió el hecho.

Obras de infraestructura para tránsito pesado



Con obras viales y renovados equipos de control, la ciudad espera el arribo de los vehículos de carga que, como cada año con el comienzo del otoño, se dirigen a las terminales de acopio, procesamiento y carga sobre el río Paraná, al Sur de esta localidad.

Alrededor de un kilómetro de pavimento para transporte pesado fue culminado sobre calle Cittadini, en paralelo con la Ruta Nacional Nro. 11, a la altura del Acceso Sur a la ciudad, para facilitar la circulación de los camiones y no entorpecer el tránsito de vehículos livianos. Es una obra fundamental para el aprovechamiento del intercambiador que distribuye el flujo vehicular en la intersección de las rutas RN11 y AO12.

“Estamos trabajando junto con las empresas para encontrar soluciones tanto a sus necesidades como a las de los vecinos”, destacó el intendente sanlorencino Leonardo Raimundo al referirse a las tareas culminadas. Las obras con un costo de 2 millones de pesos aproximadamente

Las obras en la calzada, con un costo de aproximado de 2 millones de pesos, incluyeron el retiro del suelo-escoria-cal presente, perfilado y excavación, ejecución de carpeta y alcantarillas de hormigón, la adecuación de pasos a nivel con concreto, la reubicación de especies arbóreas y la reforestación. Todos los trabajos se realizaron con adelantos de fondos municipales obtenidos por la tasa que abona cada camión al ingreso a la ciudad por la ruta AO12.

En el mismo sentido, el primer mandatario local remarcó: “Estamos ordenando la ciudad e intensificando los controles para dar un mayor marco de seguridad a todos: los que vivimos, los que trabajamos, y quienes nos visitan con objetivos comerciales o turísticos.”

San Lorenzo es una de las pocas ciudades que, a pesar de la crisis, mantiene sus inversiones en obra pública y mantenimiento, haciendo un uso eficiente de sus recursos para seguir brindando una respuesta adecuada a las demandas de la ciudad. Se preveen mas obras especificas para transito pesado que se encaran tanto en el norte como el sur de la ciudad.

Por otro lado y en busca de cuidar estas obras, el municipio puso en funcionamiento, desde hace pocas semanas, una balanza electrónica móvil para una mejor fiscalización y control de las cargas de estos vehículos, no sólo en esta arteria sino también en todas las rutas circundantes, a través de un convenio con el gobierno provincial.

San Lorenzo y Puerto San Martín reciben cada año miles de toneladas producto de las cosechas, principalmente transportado por camiones de gran porte, para su acondicionamiento, en algunos casos procesamiento, y carga en buques para su posterior exportación o comercialización.

Aquí se conforma el complejo portuario más grande del país, “eso nos llena de orgullo, pero también de responsabilidad”, indicó Raimundo, a la vez que subrayó la importancia de continuar y profundizar “una política de concientización y de afianzamiento en el cumplimiento de las normas de seguridad vial, fundamentalmente en lo que hace a la carga de mercaderías a granel, porque a las rutas no sólo las usan los camiones, son patrimonio de todos”.

"San Lorenzo es una de las pocas ciudades que, a pesar de la crisis, mantiene sus inversiones en obra pública y mantenimiento..."
Return top